El rimo de renovación de smartphones en la Argentina pasó de 18 meses en 2016 a 30 meses en 2024: se demora el recambio porque la capacidad de los modelos más recientes tarda más en quedar obsoleta
ecir que un celular, un smartphone, es una computadora de bolsillo es una obviedad, pero no siempre lo tenemos en cuenta. Entender que como una PC tiene una evolución similar (Aunque no igual) ayuda a entender los datos del último estudio de Carrier y Asociados, que calcula en 30 meses (2 años y medio) el tiempo de uso promedio de un celular en la Argentina (Si no se rompe o no lo roban, por supuesto). El número era de 18 meses en 2016; en esa época, el promedio mundial era el nuestro actual: cercano a los 30 meses.
No se trata solo de una comprensible reticencia a gastar dinero en un celular en un clima económico de incertidumbre: es, también, que los celulares han vivido una evolución similar a la de la PC, en la que el hardware (Los componentes del teléfono) han mejorado, en estos años, más que las demandas que hace el sistema operativo. Lo mismo pasaba, hace unos años, con las PC: para poder instalar una nueva versión de Windows, por ejemplo, había que cambiar el equipo; o había que mirar los “Requerimientos mínimos” y hacer cálculos sobre qué pieza actualizar. Hace años que eso ya no es necesario: Windows 10 funciona sobre equipos relativamente viejos sin titubear.
