Hace casi quince años que Microsoft pensó que la mejor competencia para el iPhone 3GS era un teléfono con teclado. Estos habían gozado de cierta popularidad y para Steve Ballmer era una alternativa perfecta. Por eso en 2008 decidían comprar Danger, una firma especializada en dispositivos que escondían un teclado, como una evolución de la Blackberry. Este proyecto quería competir ofreciendo acceso a redes sociales cómodamente.
