Mientras Tinder y Bumble lideran el mercado con su sistema de deslizamientos y matches, InstaCams propone una dinámica diferente: la autenticidad inmediata de hablar cara a cara.
El crecimiento de la aplicación demuestra que existe un público interesado en conexiones más espontáneas y menos filtradas por perfiles. La incógnita es si este modelo logrará consolidarse a largo plazo y convertirse en una verdadera alternativa frente a los gigantes de las citas online.
