La manera más habitual de instalar aplicaciones en Android es acudir a la tienda Google Play Store, buscar la app en cuestión y descargarla. No obstante, el sistema operativo de Google ofrece una manera adicional: descargar al móvil la aplicación en forma de paquete instalable. Es lo que se conoce como APK, el formato que permite instalar cualquier aplicación. Y tiene un enorme potencial.

Google Play no es la única tienda de aplicaciones de Android, hay muchas alternativas, como Amazon, Galaxy Store o repositorios como APK Mirror que nos ofrecen siempre las versiones más recientes de nuestras aplicaciones favoritas. Y todas esas alternativas lo que hacen es descargar un archivo APK para instalar luego la aplicación o juego.

Si decidimos prescindir de la tienda de aplicaciones de Google o de alguna otra compatible como puede ser la de Amazon o la Galaxy Store en caso de Samsung, nos vamos a encontrar por regla general con archivos APK. Disponibles en sitios web como es el caso de APK Mirror (una alternativa a las web oficiales con apps originales), APKPure o por tiendas como Amazon Appstore, también es habitual que podamos hacernos con aplicaciones también por medio de foros.

Un archivo con la extensión APK (acrónimo de Android Application Package) es la forma en la que está empaquetada una aplicación de Android que contiene, como instalable que es, todos los archivos necesarios para instalar una aplicación en nuestro dispositivo basado en Android. Los APK son el formato estándar para empaquetar aplicaciones, aunque Google prefiere usar ahora en su tienda los App Bundles, cuyo formato es AAB. Un AAB básicamente contiene las piezas para generar el APK final que será el que se instalará en el móvil.

Y una vez tenemos la aplicación con la extensión APK (el sinónimo de EXE en Windows o DMG en macOS), toca instalarla en nuestro dispositivo, bien sea por medio de una descarga desde el mismo o con una memoria externa.