Cuando un teléfono muestra el símbolo 5G, indica que está conectado a una red de este tipo, aunque las características del servicio pueden variar según el operador y la infraestructura de la zona. Algunas redes que usan la etiqueta 5G operan en frecuencias similares a las de 4G, mientras que otras emplean bandas de ondas milimétricas, que ofrecen mayor velocidad pero con menor cobertura en interiores.

El 5G proporciona mejoras en tres áreas principales: velocidad, latencia y capacidad de conexión.

1) Velocidad: permite descargas más rápidas y la transmisión de contenido en alta calidad. En condiciones óptimas, puede alcanzar velocidades de hasta 10 Gbps, significativamente superiores al 4G.

2) Latencia: es el tiempo de respuesta entre el envío y la recepción de datos. El 5G reduce esta latencia a milisegundos, lo que facilita aplicaciones como juegos en la nube y videollamadas sin interrupciones.

3) Capacidad de conexión: está diseñado para soportar una mayor cantidad de dispositivos conectados en simultáneo, lo que beneficia el desarrollo de ciudades inteligentes y el internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés).