Con AIMode, Google deja de ser un simple intermediario de enlaces para convertirse en un intérprete de información. Las empresas que antes competían por una posición en la primera página ahora deben lograr que su contenido sea utilizado como fuente en las respuestas generadas por la IA.
“Las marcas van a tener que aprender a hablar el idioma de la inteligencia artificial. Ya no alcanza con tener keywords o backlinks: hay que ofrecer contexto, estructura y credibilidad.”
Esta nueva dinámica también modifica la manera en que se mide el éxito. El clic pierde protagonismo frente a métricas más cualitativas, como la frecuencia con la que una marca es mencionada, citada o sintetizada por los modelos de IA.
