Kin fue desarrollado dentro de la división de Experiencias Móviles Premium (PMX) por un grupo que incluía a gente de Danger. Los fabricantes de dispositivos y operadores parecían inicialmente entusiasmados con el Kin y querían trabajar con Microsoft. Sin embargo, el entusiasmo y el idilio parece que duró mucho menos de lo esperado.

Kin iba a estar basado en Windows Phone pero los constantes retrasos hicieron que fuese presentado con Windows CE. El verdadero error no fue comprar Danger, una firma cuyo nombre no presagiaba nada bueno, sino no haber comprado tal vez Android.

Si todos estos ingredientes no presagiaban nada bueno el marketing volvió a dejar a Microsoft en evidencia. El gigante de Redmond decidió hacer una campaña que fue duramente criticada. Dicha campaña decían que «invitaba al sexting».

El dispositivo fue presentado bajo el mayor de los secretos y el resto ya es historia. Verizon decidió cancelar la venta de dispositivos tras dos meses por las pobres ventas. El gigante de Redmond por una vez acertó al no hacer un despliegue global y se ahorró más disgustos.

Se dice que la inversión total en Kin fue de mil millones. El problema es que Microsoft intentó competir en un mercado cada vez más exigente con un producto hecho con prisas y con un acabado tan mediocre que ostenta el récord de ser el producto que menos ha durado en las manos de Microsoft. Lo que se debería haber aprendido es que en dos años no puedes tener listo un producto. Eso si, no ha sido el único, Microsoft Bob también duró muy poco tiempo.

Eso si, Microsoft no ha sido la única en tropezar aunque quizás si que se ha retirado antes que nadie. Amazon tuvo su Fire Phone, Google sus gafas Glass y Facebook su Facebook Home. Nadie se libra de hacer las cosas mal y rápido.